¿Te has detenido alguna vez a escuchar todos los sonidos que hay a tu alrededor? Los pájaros cantando, el viento moviendo las hojas, un perro ladrando o los coches pasando forman parte de un paisaje sonoro. Un paisaje sonoro es como una “foto de sonidos” de un lugar.
Hoy en día es fácil grabar los sonidos de un parque, un bosque o una calle, y descubrir muchos sonidos que nos pasaban desapercibidos, principalmente de aves. En las ciudades, muchas aves tienen que cantar más fuerte o cambiar su canto por el ruido de los coches y las personas. En los lugares tranquilos, los sonidos de la naturaleza se escuchan mucho mejor.
Las grabaciones ayudan a los científicos a conocer cómo cambian los lugares con el tiempo y cómo afectan los ruidos a los animales.
Para grabar un paisaje sonoro, solo necesitas escuchar con atención. Puedes usar un móvil o una grabadora y grabar entre 1 y 3 minutos. Mientras grabas, es importante permanecer en silencio, sin hablar ni hacer ruido, para captar todos los sonidos del lugar.
ACTIVIDAD
1. Sal al patio, parque o jardín de la escuela.
2. Busca un lugar tranquilo y permanece en silencio.
3. Graba durante 1 o 2 minutos los sonidos del ambiente.
4. Después, escucha la grabación con atención.
5. Haz una lista de todos los sonidos que puedas reconocer.
Preguntas para pensar
• ¿Qué sonidos eran de la naturaleza?
• ¿Qué sonidos hacían las personas o los vehículos?
• ¿Se escuchaban aves? ¿Cuántas diferentes crees que había?
• ¿Era un lugar tranquilo o ruidoso?
Reto final
Dibuja el lugar que grabaste y escribe cómo te sentiste al escucharlo con tanta atención.
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